Menudo regresa para celebrar sus 50 años de carrera, para recuperar lo que la música ha perdido: los mensajes positivos, coinciden sus integrantes. Rene Farrait (1979-1982), Roy Rossello (1983-1986), Raymond Acevedo (1985-1988), Sergio Gonzales (1986-1990), Ralphy Rodríguez (1987), Ruben Gómez (1987-1990) y Robert Avellanet (1988-1991) integran Menudo 50, que se presentará en el teatro Metropólitan el 28 de noviembre próximo. Los cantantes, que formaron parte de Menudo en distintas etapas, coinciden en que hay algo que de lo que la música actual carece. “La música hoy en día ha perdido algo, carece de un mensaje, de una esencia que se perdió a través de los años; con todo el respeto, hay unas letras espantosas, Menudo tenía buenas letras, positivas, que construían amor, sencillas, eso es importante, saber que lo que estamos cantando es algo que realmente vale, que aporta a una sociedad, en lugar de que quitarle a la lengua”, dice Raymond. Con esto los boricuas no quieren decir que no haya un espacio para todo
Menudo intenta volver al origen
Menudo regresa para celebrar sus 50 años de carrera, para recuperar lo que la música ha perdido: los mensajes positivos, coinciden sus integrantes. Rene Farrait (1979-1982), Roy Rossello (1983-1986), Raymond Acevedo (1985-1988), Sergio Gonzales (1986-1990), Ralphy Rodríguez (1987), Ruben Gómez (1987-1990) y Robert Avellanet (1988-1991) integran Menudo 50, que se presentará en el teatro Metropólitan el 28 de noviembre próximo. Los cantantes, que formaron parte de Menudo en distintas etapas, coinciden en que hay algo que de lo que la música actual carece. “La música hoy en día ha perdido algo, carece de un mensaje, de una esencia que se perdió a través de los años; con todo el respeto, hay unas letras espantosas, Menudo tenía buenas letras, positivas, que construían amor, sencillas, eso es importante, saber que lo que estamos cantando es algo que realmente vale, que aporta a una sociedad, en lugar de que quitarle a la lengua”, dice Raymond. Con esto los boricuas no quieren decir que no haya un espacio para todo