En 2019, Raúl Antonio Figueroa y Chris Gómez, dos mexicanos que viven en Austria, fueron a una feria montada para festejar el arribo del verano y se pusieron a jugar en un puesto de tiro. Fueron la sensación. “Son buenísimos”, les dijo el dueño de la atracción, “hagan biatlón”, les insistió. Los amigos no sabían a qué se refería, pues nunca habían escuchado esa palabra. Mientras Chris no le dio importancia, Raúl se quedó con la duda y se puso a investigar, descubriendo que se trataba de un deporte invernal que combinaba esquí de fondo y tiro. También se dio cuenta que no existía federación mexicana de ese deporte y mucho menos que alguien lo practicara. Y se pusieron como meta entrenar y ser los primeros mexicanos en participar en los juegos olímpicos de nieve de Beijing 2022. “Dijeron ‘vamos a dedicarnos a eso’. En 2020, al ser un deporte caro, hicieron campaña de ‘crowdfunding’ y yo en ese momento vi a Chris, mi primo’ y se me hizo rarísimo. Le pregunté entonces de qué se trataba y cuando me contó, le dije
Mex-I-Can, un sueño invernal
En 2019, Raúl Antonio Figueroa y Chris Gómez, dos mexicanos que viven en Austria, fueron a una feria montada para festejar el arribo del verano y se pusieron a jugar en un puesto de tiro. Fueron la sensación. “Son buenísimos”, les dijo el dueño de la atracción, “hagan biatlón”, les insistió. Los amigos no sabían a qué se refería, pues nunca habían escuchado esa palabra. Mientras Chris no le dio importancia, Raúl se quedó con la duda y se puso a investigar, descubriendo que se trataba de un deporte invernal que combinaba esquí de fondo y tiro. También se dio cuenta que no existía federación mexicana de ese deporte y mucho menos que alguien lo practicara. Y se pusieron como meta entrenar y ser los primeros mexicanos en participar en los juegos olímpicos de nieve de Beijing 2022. “Dijeron ‘vamos a dedicarnos a eso’. En 2020, al ser un deporte caro, hicieron campaña de ‘crowdfunding’ y yo en ese momento vi a Chris, mi primo’ y se me hizo rarísimo. Le pregunté entonces de qué se trataba y cuando me contó, le dije