Monstruo maya quiere salvar el cine infantil

En un pequeño pueblo de Yucatán hay un ermitaño del que se rumora, arroja niños a un cenote, esos pozos de agua de gran profundidad, que se alimentan de la filtración de la lluvia. Por fortuna, es solo ficción y su historia, junto con la de un niño que intenta desentrañar el misterio, se contará en Monstruo de Xibalbá, ópera prima de Manuela Irene Espitia, cuyo rodaje arrancaría en el último bimestre del año. El proyecto es el primero respaldado por la convocatoria Producción de Cine para las Infancias, del nuevo Fomento al Cine México (Focine), que recién dio a conocer los últimos resultados. "Es una película de estas que se enfocan en la etapa de crecer, de esos pequeños eventos que nos van haciendo madurar; el protagonista es un niño que está completamente abandonado por su papás que están divorciados, entonces llegan las vacaciones de verano, nadie se quiere ocupar de él y lo mandan con su niñera maya. Ya en el pueblo conoce a unos niños que tienen miedo por este ermitaño", cuenta la cineasta. Monstruo d