Ninguna protección contuvo las pintas con aerosol contra monumentos históricos y artísticos del Paseo de la Reforma y avenida Juárez; el Hemiciclo Juárez, el monumento a Cuauhtémoc, esculturas y jarrones de Avenida Juárez fueron vandalizados y pintados de verde y rosa, marcados con leyendas y los símbolos de la mujer y de la anarquía. Incluso las láminas, maderas, emplayes de plástico y barricadas con las que el gobierno de la Ciudad de México intentó resguardar la obra patrimonial de la capital fueron destrozadas durante la marcha feminista "Ni Una Menos" contra la violencia de género que se realizó en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. El dolor y la rabia de las mujeres resonaban sobre el pavimento ante cada paso que dieron las feministas desde el Ángel de la Independencia a la Plaza de la Constitución. Los gritos de "Ni una más", "Mi cuerpo es mío" y "No es no" contrastaban y a ratos eran acallados por los tronidos de la pólvora y los golpes con martillos, maz
Monumentos, blanco de protestas de mujeres
Ninguna protección contuvo las pintas con aerosol contra monumentos históricos y artísticos del Paseo de la Reforma y avenida Juárez; el Hemiciclo Juárez, el monumento a Cuauhtémoc, esculturas y jarrones de Avenida Juárez fueron vandalizados y pintados de verde y rosa, marcados con leyendas y los símbolos de la mujer y de la anarquía. Incluso las láminas, maderas, emplayes de plástico y barricadas con las que el gobierno de la Ciudad de México intentó resguardar la obra patrimonial de la capital fueron destrozadas durante la marcha feminista "Ni Una Menos" contra la violencia de género que se realizó en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. El dolor y la rabia de las mujeres resonaban sobre el pavimento ante cada paso que dieron las feministas desde el Ángel de la Independencia a la Plaza de la Constitución. Los gritos de "Ni una más", "Mi cuerpo es mío" y "No es no" contrastaban y a ratos eran acallados por los tronidos de la pólvora y los golpes con martillos, maz