Hace casi cinco meses, Bastian Escobar arrancó sonrisas en la Berlinale, uno de los festivales de cine más importantes del mundo, cuando sin pena, saltándose cualquier protocolo, gritó ante el público: “¡Arriba Tehuantepec!”, expresión que dio la vuelta al mundo. En esos momentos el chico de apenas 10 años había salido de su casa meses antes hacia la Ciudad de México para filmar Moscas, de Fernando Eimbcke y había tomado un vuelo de más de 10 horas para recorrer cerca de 10 mil kilómetros y apoyar la cinta en la sección oficial de la justa cinematográfica. “Fue para representar a todo mi país, a mi ciudad”, recuerda ahora orgulloso este niño oaxaqueño de 10 años. ¿De qué trata? En la cinta, que llega a salas mexicanas, Bastian da vida a un niño que llega escondido, con su papá, a alquilar un departamento que compartirán con Olga (Teresa Sánchez, La camarista), ella es la dueña del espacio, una mujer solitaria, inmersa en su rutina, que pasa por un momento doloroso y quien vive frente a un hospital. La llegada
Moscas llama a la conexión emocional
Hace casi cinco meses, Bastian Escobar arrancó sonrisas en la Berlinale, uno de los festivales de cine más importantes del mundo, cuando sin pena, saltándose cualquier protocolo, gritó ante el público: “¡Arriba Tehuantepec!”, expresión que dio la vuelta al mundo. En esos momentos el chico de apenas 10 años había salido de su casa meses antes hacia la Ciudad de México para filmar Moscas, de Fernando Eimbcke y había tomado un vuelo de más de 10 horas para recorrer cerca de 10 mil kilómetros y apoyar la cinta en la sección oficial de la justa cinematográfica. “Fue para representar a todo mi país, a mi ciudad”, recuerda ahora orgulloso este niño oaxaqueño de 10 años. ¿De qué trata? En la cinta, que llega a salas mexicanas, Bastian da vida a un niño que llega escondido, con su papá, a alquilar un departamento que compartirán con Olga (Teresa Sánchez, La camarista), ella es la dueña del espacio, una mujer solitaria, inmersa en su rutina, que pasa por un momento doloroso y quien vive frente a un hospital. La llegada