Motörhead se desintegra

La muerte del líder del emblemático grupo británico de heavy metal Motörhead, Ian Lemmy Kilmister, significa también el fin de la banda, aseguró el baterista, Mikkey Dee, al diario sueco "Expressen". "Se acabó Motörhead, por supuesto. Lemmy era Motörhead, pero la banda seguirá viva en el recuerdo de mucha gente. No haremos más giras. Y no habrá más discos. Pero la marca sobrevive y Lemmy vive en el corazón de todos", explicó Mikkey Dee, quien aplaudió el coraje de un hombre que siguió cantando y tocando mientras padecía cáncer, la enfermedad que le fue diagnosticada el sábado pasado, dos días después de su 70 aniversario y dos antes de su muerte. "Se le veía terriblemente demacrado. Agotaba toda su energía en el escenario y después estaba muy, muy cansado (...) Es increíble incluso que llegara a actuar", afirmó. El representante de artistas Andrew Goodfriend dijo a "The Associated Press" que Kilmister falleció en Los Ángeles, California, tras una lucha breve contra un cáncer agresivo. Figura emblemática del