Muestran historia de Schwarzenegger

Arnold Schwarzenegger sigue cumpliendo su promesa de “I’ll be back!”, es decir, “¡volveré!”, y lo hace de una manera particular: asegura que siempre está en movimiento. Con el debut del documental en tres partes Arnold en Netflix y el estreno de la serie Fubar, se suma este verano la presentación del libro Arnold, cuyas imágenes cubren más de cinco décadas de carrera, cimentándolo como un ícono de la pantalla y del deporte, que, cual moderno Hércules, cargó el estrellato sobre sus hombros. Pero no siempre el rayo del glamour cayó sobre el nacido en Thal, Styria, Austria, en 1947. El mismo Arnold describe que su cuna estuvo rodeada de hombres que se sentían perdedores, tras la Segunda Guerra Mundial. Si hay una buena noticia para ese niño Schwarzenegger, es que muy temprano soñó e incluso se obsesionó con la idea de mudarse a Estados Unidos. “Tuvimos problemas para alimentarnos. No había trabajo y mi madre mendigaba por comida. Me gustaba jugar futbol y pensaba que si lo hacía bien, podría emigrar a Estados U