Muestran la influencia de Caravaggio

El claroscuro y la luz de Caravaggio, gran maestro italiano del barroco, se expanden en detalles de pliegues y la carne en el Museo Nacional de Arte (Munal). Esto es posible gracias a la exposición "Caravaggio: una obra, un legado". Incorporar hasta 58 óleos en movimiento, gracias a la proyección en alta definición, acompañada con música orquestal, el oleaje de la última morada del artista y un suave aroma inspirado en el Mediterráneo, son la experiencia multisensorial que complementa la exposición pictórica encabezada por La buenaventura, lienzo de 1596, llegado temporalmente desde Roma. La presencia de una sola obra ha causado revuelo desde el anuncio de la visita de un Caravaggio, en la segunda ocasión que un cuadro de ese pintor llega a México. La primera ocurrió en 1976, cuando el Museo de Arte Moderno exhibió El laudista. Lidia Camacho, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), horas antes de la inauguración, dijo que se trata de "una experiencia única en el mundo", al brindar una obra s