Muestran la piel de las películas

Durante más de una década, ropa que usaron Demián Bichir, Cecilia Suárez y Ana de la Reguera quedaron abandonados en una bodega; lo mismo que un confesionario religioso de más de dos metros de altura de Juan Manuel Bernal y una maleta de Damián Alcázar. Dos réplicas de cañones utilizados por el ejército realista de Independencia y radios de los años 60 también estaban olvidados. Los artículos habían sido en su mayoría hechos exprofeso o comprados, para formar parte de cintas como Hidalgo, la historia jamás contada, Morelos, Obediencia perfecta y El viaje de Teo, pero habían quedado ahí, esperando pasar el tiempo. Hoy, todo eso ha sido rescatado y podrá ser reutilizado en renta o comprado por quien así lo quiera, en lo que será un concepto llamado “La piel de las películas”, ahora en los emblemáticos Estudios Churubusco y que tendrá carácter de permanente. A la venta Un medio tuvo acceso a esta primera colección que consta de más de mil objetos (pero hay mucho más, que por espacio no estarán ahora), en un área