Ni en cien años dejarán de pensar en Fuentes

Rubén Fuentes quedará en sus canciones: en "Cien años", con la voz de Pedro Infante como fondo; en "La Bikina", a la que Luis Miguel puso su toque, o en el popular "El Son de la negra", pero también en todas las aportaciones que hizo al mariachi, dándole un sonido sinfónico. El compositor jalisciense murió, a tan sólo unos días de que su cumpleaños 96, que celebraría el 15 de febrero, pero como suele decirse con los artistas, su genio se quedará eternamente en sus canciones, en su legado. "Sus historias eran interminables, era un hombre ecuánime, muy especial, diferente, único, un estandarte para la música mexicana. Para mí, la gloria de nuestras canciones, de nuestra música con mariachi", dijo Lucero. Fuentes le produjo cinco discos rancheros: Con mi sentimiento, Lucero de México, Cariño de mis cariños, Cerca de ti y Un nuevo amor, de ahí que ella lo tenga en el corazón como un maestro. "No era el hombre más cariñoso y dulce, que abrazara a todo el mundo y que con todos fuera tierno y encantador; no, era má