Nicanor Parra fue enterrado como él quiso

El irreverente antipoeta chileno Nicanor Parra fue enterrado en su casa del litoral central. Aunque en Chile se prohíben las inhumaciones fuera del cementerio, era Parra y se cumplió su deseo. Sus restos fueron trasladados muy temprano desde la Catedral de Santiago, donde fue velado, hasta el pequeño balneario de Las Cruces, 130 kilómetros (80 millas) al noroeste de la capital. Y fue inhumado en la tierra después de una misa fúnebre en la parroquia del lugar, a la que asistió la presidenta Michelle Bachelet, familiares, amigos y conocidos. El ataúd aún conservaba el letrero escrito por el propio Parra: "Voy & vuelvo". En 2011, en una entrevista, el escritor había solicitado: "Entiérrenme como es debido... en la tierra, no incinerado ni en un nicho". Y su petición fue cumplida, pues quedó sepultado en un hoyo cavado en la tierra en un sector junto a su casa, donde fue depositado el féretro cubierto por una manta echa por su madre con retazos de tela. En las afueras de la parroquia se congregaron centenares de