Niegan tráfico de influencias en transplante

Muy pocas personas pueden contar que estuvieron a punto de morir tres o cuatro veces y que lucharon por su vida durante ocho meses. Es el caso de Toño Mauri. El primer hospital donde lo atendieron fue en Monte Sinaí, en Miami. "Todos los días estuvo a punto de morir, tres veces por lo menos a mí me tocó hablar con la familia", recuerda el doctor Juan Rivera, quien se convirtió en médico de cabecera del actor. "El cuadro clínico de Toño era de una neumonía moderada, pero requería oxígeno y el pulmón colapsó", agrega. Para ese momento, Toño Mauri ya había enfrentado una hemorragia gastrointestinal; los médicos querían intervenir quirúrgicamente, pero el doctor Rivera recomendó a la familia que no lo autorizara. Milagrosamente, al día siguiente la hemorragia cedió a los medicamentos. Cuando los doctores de Monte Sinaí le informaron a la familia que no había mucho más que hacer porque los pulmones estaban prácticamente inútiles y que el paciente se mantenía vivo por el apoyo mecánico del equipo respiratorio, Carl