No fue una operación sencilla

"No fue una operación sencilla, pero soy un consentido de Dios, aquí estoy dando lata, recuperándome", dice Teo González desde su habitación hospitalaria, tras sufrir un infarto y ser operado de emergencia. El comediante habla tranquilo y suelto. Asegura que el cambio físico de un día a otro ha sido drástico, positivamente hablando. La madrugada del jueves se sintió mal y fue llevado de inmediato por su familia con el doctor, quien le colocó un stent (tubo pequeño autoexpandible) en la arteria principal del corazón. "Me siento muy bien, creo en uno o dos días máximo me dan de alta, lógicamente con ya un tratamiento diferente a mi vida, voy a tener que cambiar mis hábitos alimenticios y todo lo que conlleva haber sufrido un infarto. Bendito sea Dios, estoy muy bien", expresa el hombre de 60 años. "Gracias a Dios se atendió rápido (el mal) y aquí estamos, en cuanto al trabajo lo que me diga el cardiólogo". Con buen humor, dice que cuenta con los recursos económicos para sobrellevar la hospitalización, y que t