Por primera vez en salas de museo, el muralista mexicano José Clemente Orozco dialoga con el cineasta soviético Sergei Eisenstein. Este encuentro de dos mentes destacadas del siglo XX ocurre en el Museo de las Artes (MUSA) de la Universidad de Guadalajara, bajo el título “Correspondencias. Orozco-Eisenstein”. Entre estas dos figuras surgió una relación de respeto, admiración y amistad; “mi cuate” es como se refirió Orozco a Eisenstein en una carta, cuenta Laura Ayala Castellanos, curadora de la exposición. Situación curiosa porque estos dos artistas en realidad nunca se conocieron en persona. “Cuando Eisenstein llega a México, justamente Orozco estaba en Estados Unidos”, añade Ayala. Pese a la distancia, los creadores conectaron a través de su obra e incluso fueron fuente de inspiración, referencia e impulso en sus trayectorias. Para empezar, el cineasta conoció México antes de estar físicamente en el país a través de libros donde se mostraba la obra de Orozco. “Eisenstein era un devorador de libros. Para doc
Orozco y Eisenstein, un diálogo inédito
Por primera vez en salas de museo, el muralista mexicano José Clemente Orozco dialoga con el cineasta soviético Sergei Eisenstein. Este encuentro de dos mentes destacadas del siglo XX ocurre en el Museo de las Artes (MUSA) de la Universidad de Guadalajara, bajo el título “Correspondencias. Orozco-Eisenstein”. Entre estas dos figuras surgió una relación de respeto, admiración y amistad; “mi cuate” es como se refirió Orozco a Eisenstein en una carta, cuenta Laura Ayala Castellanos, curadora de la exposición. Situación curiosa porque estos dos artistas en realidad nunca se conocieron en persona. “Cuando Eisenstein llega a México, justamente Orozco estaba en Estados Unidos”, añade Ayala. Pese a la distancia, los creadores conectaron a través de su obra e incluso fueron fuente de inspiración, referencia e impulso en sus trayectorias. Para empezar, el cineasta conoció México antes de estar físicamente en el país a través de libros donde se mostraba la obra de Orozco. “Eisenstein era un devorador de libros. Para doc