Óscar Herrera es un joven apasionado por dos disciplinas: el canto y el teatro. En sus redes sociales, cada vez que se entera de un nuevo proyecto, ya sea musical o escénico, lo hace saber a sus amigos para que ellos también disfruten el talento chiapaneco. Pero esa inclinación por las artes no solo se queda en la parte de la promoción sino que va más allá, pues ha sido parte del elenco de obras de teatro que se han presentado en los últimos años, tales como Juanita Chacón de Claudia Orantes, Las brujas de Salem de Arthur Miller o Abuelita de Batman de Alejandro Licona, todas estrenadas en Tuxtla Gutiérrez. El actor y cantante confiesa que desde muy pequeño se ha sentido atraído por el escenario, dado a que su padre tenía un grupo musical y él acudía a los ensayos, así como a algunas de las presentaciones. Recuerda que en esos momentos se quedaba admirando cómo los músicos tocaban y cantaban, pero lo que más le sorprendía era cómo las personas se olvidaban de sus preocupaciones y se ponían a bailar y a reír,
Óscar Herrera, entre el canto y la actuación
Óscar Herrera es un joven apasionado por dos disciplinas: el canto y el teatro. En sus redes sociales, cada vez que se entera de un nuevo proyecto, ya sea musical o escénico, lo hace saber a sus amigos para que ellos también disfruten el talento chiapaneco. Pero esa inclinación por las artes no solo se queda en la parte de la promoción sino que va más allá, pues ha sido parte del elenco de obras de teatro que se han presentado en los últimos años, tales como Juanita Chacón de Claudia Orantes, Las brujas de Salem de Arthur Miller o Abuelita de Batman de Alejandro Licona, todas estrenadas en Tuxtla Gutiérrez. El actor y cantante confiesa que desde muy pequeño se ha sentido atraído por el escenario, dado a que su padre tenía un grupo musical y él acudía a los ensayos, así como a algunas de las presentaciones. Recuerda que en esos momentos se quedaba admirando cómo los músicos tocaban y cantaban, pero lo que más le sorprendía era cómo las personas se olvidaban de sus preocupaciones y se ponían a bailar y a reír,