Osvaldo y Esmeralda renuncian al adiós

El amor en la vida real no es como en las películas o las telenovelas, donde todo termina con un “fueron felices para siempre”, y eso Esmeralda Pimentel y Osvaldo Benavides lo saben perfectamente. No solo porque han protagonizado esas historias frente a las cámaras, sino porque, lejos de la ficción, han atravesado los altibajos de una relación que los ha transformado. Han crecido juntos, se han separado, se han reencontrado siendo exes. Y hoy, por tercera vez, apuestan el uno por el otro desde un lugar más consciente. Discretos con su relación y poco dados a hablar de su vida privada, acceden a compartir una parte de ese proceso que han construido con los años. “Esto es un camino de autoconocimiento y aprendizaje, de ir creciendo a veces juntos, a veces no tanto. A los dos nos gusta estar mejor, estudiar cómo funcionamos, entonces es grato ver cómo crecemos juntos”, dice Osvaldo. Una relación normal Reconoce que, como toda pareja, hay desacuerdos. Pero lo entiende como parte de un proceso. Su historia comenzó