Irene Azuela reconoció que, al terminar las grabaciones de la segunda temporada de Como agua para chocolate, sintió la necesidad de hacer algo que la hiciera sentirse joven. Correr o simplemente divertirse fue su primera reacción, pues después de haber pasado tanto tiempo interpretando a mamá Elena, un personaje marcado por el rencor, el desgaste emocional la invadió. “Termina con amargura y resentimiento importantes, sobre todo en un momento como es la debilidad física. Sentirse tan sola debe ser durísimo, pero también es parte de las consecuencias que ha tomado en su vida”, declaró la actriz, en conferencia de prensa. La primera entrega de la serie, estrenada en 2024, presentó a Elena como una figura autoritaria que controla con mano firme tanto la hacienda familiar como la vida de sus hijas. Esa dureza le ganó el rechazo del público, algo que Azuela interpreta como una señal de que cumplió su trabajo. “Es un halago que la odien. Eso es lo que queríamos desde un principio. Yo misma la odié y la gocé, por es
Para Azuela es un halago que la odien
Irene Azuela reconoció que, al terminar las grabaciones de la segunda temporada de Como agua para chocolate, sintió la necesidad de hacer algo que la hiciera sentirse joven. Correr o simplemente divertirse fue su primera reacción, pues después de haber pasado tanto tiempo interpretando a mamá Elena, un personaje marcado por el rencor, el desgaste emocional la invadió. “Termina con amargura y resentimiento importantes, sobre todo en un momento como es la debilidad física. Sentirse tan sola debe ser durísimo, pero también es parte de las consecuencias que ha tomado en su vida”, declaró la actriz, en conferencia de prensa. La primera entrega de la serie, estrenada en 2024, presentó a Elena como una figura autoritaria que controla con mano firme tanto la hacienda familiar como la vida de sus hijas. Esa dureza le ganó el rechazo del público, algo que Azuela interpreta como una señal de que cumplió su trabajo. “Es un halago que la odien. Eso es lo que queríamos desde un principio. Yo misma la odié y la gocé, por es