Personal de una galería montada en un centro comercial de Seúl, Corea del Sur, notó que una de las obras, valuada en 400 mil dólares, había sido vandalizada. Recurrieron a los videos de seguridad para saber que había ocurrido y ahí estaba la evidencia: una joven pareja lanzando pincelazos a diestra y siniestra sobre la obra Untitled del artista estadounidense JonOne. La obra del pintor contemporáneo no solo constaba del lienzo, debajo de éste se encontraban la pintura y brochas que John Andrew Perello, como realmente se llama el creador, dejó a propósito con la intención de que el espectador reflexionara sobre los procesos artísticos. Sin embargo, este par de asistentes malinterpretó el mensaje, pensaron que era una invitación para participar en una obra colectiva. La pareja fue detenida, pero al poco tiempo fueron liberados porque los organizadores de la muestra vieron que realmente se trató de una inocente confusión y no dolo. "Era un grafiti en la pared y como ahí estaban los pinceles y la pintura, pensamo
Pareja arruina obra valuada en 400 mil dólares
Personal de una galería montada en un centro comercial de Seúl, Corea del Sur, notó que una de las obras, valuada en 400 mil dólares, había sido vandalizada. Recurrieron a los videos de seguridad para saber que había ocurrido y ahí estaba la evidencia: una joven pareja lanzando pincelazos a diestra y siniestra sobre la obra Untitled del artista estadounidense JonOne. La obra del pintor contemporáneo no solo constaba del lienzo, debajo de éste se encontraban la pintura y brochas que John Andrew Perello, como realmente se llama el creador, dejó a propósito con la intención de que el espectador reflexionara sobre los procesos artísticos. Sin embargo, este par de asistentes malinterpretó el mensaje, pensaron que era una invitación para participar en una obra colectiva. La pareja fue detenida, pero al poco tiempo fueron liberados porque los organizadores de la muestra vieron que realmente se trató de una inocente confusión y no dolo. "Era un grafiti en la pared y como ahí estaban los pinceles y la pintura, pensamo