Rob Schneider hoy se está inclinando por proyectos con un tono más familiar. Así lo ha hecho de la mano de su esposa, la mexicana Patricia Maya, quien se ha convertido en su escritora de cabecera y el ejemplo más reciente es la cinta ¡Qué viaje con papá!, que ya se encuentra en exhibición en salas nacionales. “Rob ya tenía muchos deseos de hacer una película familiar, quería algo que nuestra hijas pudieran ver, porque las otras no las han visto (risas), hasta que finalmente llegó”, relata Patricia Maya. La pareja, quien tiene dos hijas de diez y seis años, no solamente mostrará esta línea en dicho filme, sino que la secuela de Animal —uno de los principales hits del comediante estadounidense— tendrá también un tono más amigable que el visto hace dos décadas. “Ahora las películas para niños creo que van empujando más a la violencia, incluso en la más reciente de ‘Minions’ las escenas de acción son demasiado y nuestra niña de seis años se tapaba los ojos y eso no me latió”, dice. “A ‘Animal’, por ejemplo, le va
Patricia Maya añade amor a obra de Schneider
Rob Schneider hoy se está inclinando por proyectos con un tono más familiar. Así lo ha hecho de la mano de su esposa, la mexicana Patricia Maya, quien se ha convertido en su escritora de cabecera y el ejemplo más reciente es la cinta ¡Qué viaje con papá!, que ya se encuentra en exhibición en salas nacionales. “Rob ya tenía muchos deseos de hacer una película familiar, quería algo que nuestra hijas pudieran ver, porque las otras no las han visto (risas), hasta que finalmente llegó”, relata Patricia Maya. La pareja, quien tiene dos hijas de diez y seis años, no solamente mostrará esta línea en dicho filme, sino que la secuela de Animal —uno de los principales hits del comediante estadounidense— tendrá también un tono más amigable que el visto hace dos décadas. “Ahora las películas para niños creo que van empujando más a la violencia, incluso en la más reciente de ‘Minions’ las escenas de acción son demasiado y nuestra niña de seis años se tapaba los ojos y eso no me latió”, dice. “A ‘Animal’, por ejemplo, le va