Su destino quedó signado desde antes de que naciera. Más aún, sus padres ni siquiera se habían conocido. Todo comenzó cuando el que habría de ser su progenitor conoció a un artista extranjero que llegó a su comunidad, enclavada en la sierra Tarahumara. La amistad entre ellos se hizo tan estrecha que el indígena rarámuri prometió al músico y etnomusicólogo estadounidense que bautizaría con su nombre al primero de sus hijos varones. Pero el compromiso se extendió más de lo imaginado. Pues aquel niño, nacido seis años después del primer encuentro entre ambos hombres, no sólo lleva el mismo nombre de pila que el músico, quien se convirtió en su padrino y mentor. Tal es la historia de Romeyno Gutiérrez Luna, considerado el primer pianista indígena de América Latina, quien nació a mediados de los años 80 del siglo pasado en la comunidad rarámuri de Retósachi, en el municipio de Batopilas, a 12 horas en auto de la capital chihuahuense. "Me siento muy feliz, pleno, por lo que soy y lo que hago. Tocar el piano es mi v
Pianista tarahumara imprime su naturaleza
Su destino quedó signado desde antes de que naciera. Más aún, sus padres ni siquiera se habían conocido. Todo comenzó cuando el que habría de ser su progenitor conoció a un artista extranjero que llegó a su comunidad, enclavada en la sierra Tarahumara. La amistad entre ellos se hizo tan estrecha que el indígena rarámuri prometió al músico y etnomusicólogo estadounidense que bautizaría con su nombre al primero de sus hijos varones. Pero el compromiso se extendió más de lo imaginado. Pues aquel niño, nacido seis años después del primer encuentro entre ambos hombres, no sólo lleva el mismo nombre de pila que el músico, quien se convirtió en su padrino y mentor. Tal es la historia de Romeyno Gutiérrez Luna, considerado el primer pianista indígena de América Latina, quien nació a mediados de los años 80 del siglo pasado en la comunidad rarámuri de Retósachi, en el municipio de Batopilas, a 12 horas en auto de la capital chihuahuense. "Me siento muy feliz, pleno, por lo que soy y lo que hago. Tocar el piano es mi v