Pide duelo para las víctimas

Ganar el premio Cámara de Oro por su ópera prima Nuestras madres en el Festival de Cannes ha puesto los reflectores en el cineasta guatemalteco César Díaz. Sobre todo espera que las miradas se dirijan hacia una situación que, aunque es real, se percibe invisible. "La prensa del mundo entero de pronto se está dando cuenta que aquí hubo un genocidio, se está interesando en este pequeño país, incluso Iberoamérica", dice. La película nació a raíz de la investigación que Díaz hacía para un documental; al llegar a Pambach en San Cristóbal, Verapaz, se encontró con que había sucedido una masacre. "Las mujeres de ahí me contaron lo que sucedió de una manera muy precisa, habían asesinado a todos los hombres, a los niños y a ellas las habían violado", explica. "Estas mujeres contaban la historia para que fuera real y porque están dentro de una tradición oral y necesitan contar para que las nuevas generaciones sepan y tratar de que no se repita", comenta. En ese contexto Nuestras madres sigue a Ernesto (el mexicano Ar