Integrantes de la comunidad de la danza contemporánea mexicana publicaron una carta dirigida a la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, para solicitar apoyos para maestros, bailarines, coreógrafos, iluminadores, escenógrafos y vestuaristas mayores de 65 años, entre ellos figuras de grandes compañías como el desaparecido Ballet Nacional de México; porque, explican, se encuentran en una situación "alarmante" ante la pandemia. La carta, publica en Change.org y que cuenta con más de 600 firmantes, indica que la comunidad dancística está alarmada por la situación en la que se encuentran los adultos mayores de este gremio, agravada por la contingencia sanitaria. "Todos reconocemos que existe un rezago en materia legislativa para brindar un estatus digno a las condiciones laborales y de seguridad social del sector en su totalidad, problemática transexenal que no se ha resuelto adecuadamente, y que en estos tiempos de pandemia por el covid-19, ha visibilizado de manera descarnada —como nunca antes— la precaried
Piden apoyos para figuras de la danza
Integrantes de la comunidad de la danza contemporánea mexicana publicaron una carta dirigida a la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, para solicitar apoyos para maestros, bailarines, coreógrafos, iluminadores, escenógrafos y vestuaristas mayores de 65 años, entre ellos figuras de grandes compañías como el desaparecido Ballet Nacional de México; porque, explican, se encuentran en una situación "alarmante" ante la pandemia. La carta, publica en Change.org y que cuenta con más de 600 firmantes, indica que la comunidad dancística está alarmada por la situación en la que se encuentran los adultos mayores de este gremio, agravada por la contingencia sanitaria. "Todos reconocemos que existe un rezago en materia legislativa para brindar un estatus digno a las condiciones laborales y de seguridad social del sector en su totalidad, problemática transexenal que no se ha resuelto adecuadamente, y que en estos tiempos de pandemia por el covid-19, ha visibilizado de manera descarnada —como nunca antes— la precaried