Sergio Hernández (Oaxaca, 1969), escultor y pintor, presenta su pasión por el beisbol a través de 48 obras que presenta la exposición “Un jonrón de arte”, en el Museo Diablos, ubicado en el estadio Alfredo Harp Helú. “Un juego lo comparo mucho con mi trabajo, son jugadas en cada cuadro. Estamos sumergidos en el vértigo de estas jugadas, que son una especie de intuición, es azar, es prever, es observar. El beisbol tiene tantas jugadas y son tan rápidas y vertiginosas como es la creación de la pintura”, afirma en entrevista. En el recorrido se podrán ver obras que ha hecho Hernández en las últimas dos décadas, ya sean pinturas al óleo, acuarelas, grabado y escultura sobre pícheres, cácheres, jugadas, bats, cascos y más elementos que conforman al deporte que ha disfrutado desde su infancia y que compara mucho con la vida y el proceso creativo. “En el beisbol hay acciones que ocurren en segundos, instantes, uno debe estar atento a la jugada. En la pintura nosotros estamos atentos a la observación no solo de la pi
Pintar es como jugar un partido de beisbol
Sergio Hernández (Oaxaca, 1969), escultor y pintor, presenta su pasión por el beisbol a través de 48 obras que presenta la exposición “Un jonrón de arte”, en el Museo Diablos, ubicado en el estadio Alfredo Harp Helú. “Un juego lo comparo mucho con mi trabajo, son jugadas en cada cuadro. Estamos sumergidos en el vértigo de estas jugadas, que son una especie de intuición, es azar, es prever, es observar. El beisbol tiene tantas jugadas y son tan rápidas y vertiginosas como es la creación de la pintura”, afirma en entrevista. En el recorrido se podrán ver obras que ha hecho Hernández en las últimas dos décadas, ya sean pinturas al óleo, acuarelas, grabado y escultura sobre pícheres, cácheres, jugadas, bats, cascos y más elementos que conforman al deporte que ha disfrutado desde su infancia y que compara mucho con la vida y el proceso creativo. “En el beisbol hay acciones que ocurren en segundos, instantes, uno debe estar atento a la jugada. En la pintura nosotros estamos atentos a la observación no solo de la pi