Pollo a lo grande: una conspiración

El comediante británico Mo Gilligan se somete a un reto singular: comer solo pollo frito durante 28 días, para demostrar el efecto físico y mental que este alimento genera en el organismo. Con este propósito se produjo Pollo a lo grande: una conspiración de comida rápida, que, además de abordar el tema de la salud al someterse a una dieta basada en comer solo pollo frito, también hace un acercamiento a ciertas polémicas. Temas relacionados Por un lado, se expone la controversia que existe alrededor de las corporaciones avícolas, desde la óptica de la explotación laboral en los mataderos, o bien, por la contaminación ambiental que generan estas naves industriales en las comunidades en las que están ubicadas. Mindhouse Productions muestra, de manera paralela, el experimento al que se somete el comediante con testimonios de granjeros, activistas en derechos humanos, historiadores, trabajadores de la industria avícola y expertos en nutrición; opiniones que se recogieron en una travesía de Londres a Estados Unidos