La escritora mexicana Silvia Molina, autora de ensayos, cuentos y novelas, y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, recordó a su colega Ignacio Padilla (Ciudad de México, 7 de noviembre de 1968-Querétaro, 20 de agosto de 2016) como "un hombre gentil, responsable, trabajador y elegante en el trato". A lo anterior, la autora de las novelas El amor que me juraste (1998), Muchacha azul (2001), En silencio, la lluvia (2008) y Matamoros, el resplandor en la batalla (2010), entre otras, añadió, al conmemorar un año de la muerte de este escritor perteneciente a la Generación del Crack, que "jamás presumió de sus éxitos, ni siquiera de sus muchos premios". Siempre estaba dispuesto a participar en cualquier proyecto literario, a conseguir un libro a quien se lo solicitara, abonó Molina, y recordó que quien lo conoció, gozó su carácter jovial, generoso y tranquilo. "No quiero decir que no fuera complejo, porque él estaba dividido entre muchas pasiones, por ejemplo, se consideró más un lector que un escritor", aña
Ponderan el lado humano de Ignacio Padilla
La escritora mexicana Silvia Molina, autora de ensayos, cuentos y novelas, y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, recordó a su colega Ignacio Padilla (Ciudad de México, 7 de noviembre de 1968-Querétaro, 20 de agosto de 2016) como "un hombre gentil, responsable, trabajador y elegante en el trato". A lo anterior, la autora de las novelas El amor que me juraste (1998), Muchacha azul (2001), En silencio, la lluvia (2008) y Matamoros, el resplandor en la batalla (2010), entre otras, añadió, al conmemorar un año de la muerte de este escritor perteneciente a la Generación del Crack, que "jamás presumió de sus éxitos, ni siquiera de sus muchos premios". Siempre estaba dispuesto a participar en cualquier proyecto literario, a conseguir un libro a quien se lo solicitara, abonó Molina, y recordó que quien lo conoció, gozó su carácter jovial, generoso y tranquilo. "No quiero decir que no fuera complejo, porque él estaba dividido entre muchas pasiones, por ejemplo, se consideró más un lector que un escritor", aña