El libro Insurrección de las palabras. Poetas contemporáneos en lenguas mexicanas, compilado por el periodista Hermann Bellinghausen, autor del prólogo, fue presentado en la 18 Feria Internacional del Libro en el Zócalo, en el marco del 29 aniversario del suplemento de asuntos indígenas, Ojarasca, que se publica en La Jornada. El volumen, del que todavía no hay ejemplares —"apenas está en la cocina"—, reúne poemas de 130 autores, la mayoría de las cuales fueron publicadas en Ojarasca. Para Bellinghausen, director fundador del suplemento, el "fenómeno" de escribir en una lengua indígena toma fuerza hace 20 años, como si fuera del "milenio". "Nunca pensamos hacer una revista literaria, sin embargo de pronto resultó que era la expresión más inmediata, rica y constante de personas de diferentes pueblos, en distintas lenguas, que por caminos que habrán que analizar después, llegaron al punto en que se podían escribir todas ellas. Lo primero que hicieron fue hacer poesía o a lo mejor escribirla, porque la vivían, y
Presentan libro de poemas en lenguas originarias
El libro Insurrección de las palabras. Poetas contemporáneos en lenguas mexicanas, compilado por el periodista Hermann Bellinghausen, autor del prólogo, fue presentado en la 18 Feria Internacional del Libro en el Zócalo, en el marco del 29 aniversario del suplemento de asuntos indígenas, Ojarasca, que se publica en La Jornada. El volumen, del que todavía no hay ejemplares —"apenas está en la cocina"—, reúne poemas de 130 autores, la mayoría de las cuales fueron publicadas en Ojarasca. Para Bellinghausen, director fundador del suplemento, el "fenómeno" de escribir en una lengua indígena toma fuerza hace 20 años, como si fuera del "milenio". "Nunca pensamos hacer una revista literaria, sin embargo de pronto resultó que era la expresión más inmediata, rica y constante de personas de diferentes pueblos, en distintas lenguas, que por caminos que habrán que analizar después, llegaron al punto en que se podían escribir todas ellas. Lo primero que hicieron fue hacer poesía o a lo mejor escribirla, porque la vivían, y