Princesa Beatriz de Iglaterra, optimista ante las críticas

Pese a ocupar un puesto "secundario" en la monarquía británica, al menos en comparación con sus primos William y Henry, la princesa Beatriz, es uno de los miembros más mediáticos y polémicos de la familia real, al igual que lo fue su madre antes que ella. Sus constantes cambios de trabajo y sus lujosas vacaciones por el mundo han sido duramente criticadas por la prensa inglesa, al igual que su imagen y sus elecciones de vestuario, que muchos no parecen considerar a la altura de su posición y, sobre todo, de la elegancia natural de otras royals, como la duquesa de Cambridge. Pese a que la tradición dicta que los Windsor no se pronuncien sobre asuntos tan delicados, Beatriz no tiene reparo en reconocer que el escrutinio mediático le pasó factura en su momento y ha modelado su personalidad. "Mi experiencia ha sido crecer y llevar una vida muy pública, en un ambiente demasiado sobreexpuesto. Y lidiar y luchar desde con tu peso a tus elecciones en cuestiones de moda, desde la edad de 18 años", reconoce la nieta