El Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) priva a sus trabajadores de difundir mensajes que “puedan causar daño a la dignidad o integridad de alguna persona pública servidora de este Centro de Investigación”. La orden fue expedida por el órgano interno de control del CIDE y fue comunicada a través de un oficio fechado el 13 de junio y firmado por su titular, Julieta Proa Santoyo. “A todos los servidores públicos que prestan un servicio, cargo o comisión en este Centro Público, que deberán abstenerse de difundir mensajes y/o expresiones a través de medios de comunicación digitales como redes sociales, correo electrónico o aplicaciones de mensajería móvil, que puedan causar daño a la dignidad y la integridad de alguna persona servidora pública de este Centro de Investigación”, se lee en el oficio. En el documento se detalla que la instrucción surge del Código de Ética de la Administración Pública e indica a José Antonio Romero Tellaeche, director del CIDE hacer del conocimiento “la obligatoriedad
Prohíbe a trabajadores difundir mensajes
El Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) priva a sus trabajadores de difundir mensajes que “puedan causar daño a la dignidad o integridad de alguna persona pública servidora de este Centro de Investigación”. La orden fue expedida por el órgano interno de control del CIDE y fue comunicada a través de un oficio fechado el 13 de junio y firmado por su titular, Julieta Proa Santoyo. “A todos los servidores públicos que prestan un servicio, cargo o comisión en este Centro Público, que deberán abstenerse de difundir mensajes y/o expresiones a través de medios de comunicación digitales como redes sociales, correo electrónico o aplicaciones de mensajería móvil, que puedan causar daño a la dignidad y la integridad de alguna persona servidora pública de este Centro de Investigación”, se lee en el oficio. En el documento se detalla que la instrucción surge del Código de Ética de la Administración Pública e indica a José Antonio Romero Tellaeche, director del CIDE hacer del conocimiento “la obligatoriedad