¿Qué pasa si la poesía muere?

"Todo mundo insiste en que son malos tiempos para la lírica, que la poesía desaparecerá y que el utilitarismo no deja un hueco para su lectura. Pero si esto sucediera... desaparecería algo más que un género literario: se extinguiría una serie de valores inseparables de la condición humana", afirma el poeta y ensayista Luis García Montero (Granada, España, 1958), recién nombrado Hijo Predilecto de Andalucía y autor de su más reciente libro Balada en la muerte de la poesía, que ya circula en México, donde plantea el mayor de sus temores: la "muerte" del poema. "Pero si sucediera desaparecería algo más que un género literario; se extinguiría una serie de valores que me parecen inseparables de la condición humana. Creo que, mientras el ser humano exista, la necesidad de poesía permanecerá con más o menos público, pero siempre gozará de la misma salud que la humanidad", dice Montero, colaborador habitual del cantautor Joaquín Sabina y quien ha obtenido los premios Adonáis (1982), Loewe (1993), Nacional de Literatu