Quitan murales pero permiten bares en el centro

En la capital oaxaqueña existe una doble moral: por un lado se permite instalar obras en la vía pública y la apertura de bares en el Centro Histórico, mientras otras creaciones, como los murales, son prohibidas y perseguidas. Todo depende de si es redituable en términos económicos para las autoridades, afirma para La Jornada Rosario Martínez, integrante del colectivo de arte urbano La Piztola. Refiere que uno de los pretextos esgrimidos por el ayuntamiento para borrar los murales realizados con la técnica de esténcil es que no van con la arquitectura y el tipo de ciudad que es Oaxaca. Al respecto, la artista señala que "en contra esquina del templo de Santo Domingo de Guzmán hay un bar, donde a las dos de la tarde se escucha música súper alta, pero eso sí va con Oaxaca, ¿no? Existe doble discurso: por un lado censuran obras que cuentan historias de la ciudad y, por otro, permiten abrir bares o emplazar obras". Varias veces, indica Rosario Martínez, La Piztola ha pedido regular esa actividad y la urbanidad, p