Reabren la Galería de Apolo tras robo

Primeros indicios de renacimiento en el Louvre: tras el audaz robo de las Joyas de la Corona el otoño pasado, reabrió sus puertas al público la Galería de Apolo —la emblemática sala del recinto parisino donde una banda de ladrones perpetró el golpe el 19 de octubre—, aunque sin las vitrinas, tecas y joyas en exposición. Para los responsables del antiguo palacio real —hoy el museo más grande del mundo, cuyas dimensiones algunos consideran excesivas, llegando a veces a restarle alma y a dificultar su gestión—, esto brinda la oportunidad de apreciar su “función” original como residencia de los reyes de Francia. Regreso a la normalidad Hacia las 9 de la mañana, las dos grandes puertas de la Galería de Apolo —inspirada en la Galería de los Carracci del Palacio Farnese, en Roma, y que más tarde sirvió de modelo para la Galería de los Espejos de Versalles— volvieron a abrirse tras una espera de nueve meses, dando paso a los primeros visitantes. En el extremo opuesto de la galería, de 61.34 metros de longitud, una re