Correspondencia inédita de la virreina María Luisa Manrique de Lara, protectora de Sor Juana Inés de la Cruz, sale a la luz en un nuevo libro que permite ahondar en la relación entre ella y la destacada poeta novohispana (1651-1695), así como en su propia personalidad, poco conocida hasta ahora. Cartas de Lysi. La mecenas de Sor Juana Inés de la Cruz en correspondencia inédita ofrece, por medio de dos epístolas, una perspectiva "personal e íntima de una de las amistades más renombradas de las letras hispanas", afirma en entrevista Hortensia Calvo, quien edita el volumen junto con Beatriz Colombi. La dedicada a su prima, señala Colombi, corrobora los "frecuentes" encuentros que mantenían Sor Juana y su protectora en el locutorio del convento de San Jerónimo de la capital y "el gran significado que tenían para la virreina, tanto en lo afectivo como en lo intelectual". "Por lo que se desprende de las palabras de María Luisa, era una relación de amistad y mutuo regocijo, ya que la virreina comenta la gran satisfa
Relación inédita entre Sor Juana y virreina
Correspondencia inédita de la virreina María Luisa Manrique de Lara, protectora de Sor Juana Inés de la Cruz, sale a la luz en un nuevo libro que permite ahondar en la relación entre ella y la destacada poeta novohispana (1651-1695), así como en su propia personalidad, poco conocida hasta ahora. Cartas de Lysi. La mecenas de Sor Juana Inés de la Cruz en correspondencia inédita ofrece, por medio de dos epístolas, una perspectiva "personal e íntima de una de las amistades más renombradas de las letras hispanas", afirma en entrevista Hortensia Calvo, quien edita el volumen junto con Beatriz Colombi. La dedicada a su prima, señala Colombi, corrobora los "frecuentes" encuentros que mantenían Sor Juana y su protectora en el locutorio del convento de San Jerónimo de la capital y "el gran significado que tenían para la virreina, tanto en lo afectivo como en lo intelectual". "Por lo que se desprende de las palabras de María Luisa, era una relación de amistad y mutuo regocijo, ya que la virreina comenta la gran satisfa