Rescata historias de mujeres samuráis

Tomoe Gozen es la más célebre samurái japonesa, fue una capitana de guerra que comandó a ejércitos de hasta 3 mil hombres y venció a varios batallones enemigos; Nakano Takeko, desafió las normas y forjó su propio destino, como las mujeres no podrían formar parte de los ejércitos de samuráis, creó su propio ejército femenino; Jingu, la emperatriz japonesa del periodo Yayoi y llamada La conquistadora de los tres reinos de Corea, destacó por su fuerza y su técnica marcial. Todas fueron guerreras en un mundo dominado por los hombres y, por ser mujeres, fueron invisibilizadas de la historia del arte de la guerra japonesa. Sus historias ocupan a veces apenas cuatro líneas en el Heike Monogatari o Cantar de Heike, obra clásica del siglo XIII en la que se recogen las grandes batallas de la historia de Japón; en general, solo quedó constancia de ellas en algunas estampas que ensalzan la belleza y el exotismo de mujeres vestidas con armaduras manejando catanas. Acaso, también, quedan en las imágenes de artistas como Ku