Rescatemos las ideas de Juárez

Benito Juárez se rodeó de quienes sabían más que él de diversos temas. Supo coordinarlos y se convirtió en símbolo de la generación que construyó la nación que sólo existía en el papel o en la voluntad de algunos, "hay que rescatarlo, no a su estatua, sino a sus ideas", aseguró Pedro Salmerón. El historiador subrayó que tras una profunda investigación, él observa a Juárez como el hombre de carne y hueso que fue, como estatua, ya bajado de su pedestal. Salmerón refirió que ese personaje emblemático de la historia de México "fue noviero, bailaba pasodobles y polkas, comía bien y abogó por los indígenas zapotecas de su natal Oaxaca. Desde su perspectiva, la idea romántica del niño nacido en el pueblo de San Pablo Guelatao, que de pastorcito llegó a Presidente de México, es cosa del pasado. "El Benito Juárez presentado durante más de 60 años por la historia oficial como una figura lejana, inalcanzable, casi perfecta, ya no funciona, hoy son tiempos de verdadera democracia". Pedro Salmerón es doctor en Historia po