Respira al ritmo de la maternidad

María José ha aprendido a confiar en su talento y en sus tiempos. Después de 34 años de carrera, tiene claras sus prioridades: su familia y su profesión. Desde 2014, cuando nació su hija Valeria, replanteó su agenda para ser, si no una madre perfecta, sí una madre presente. “Tal vez no soy una mamá que esté toda la semana en casa, como muchas, muchísimas, millones de mujeres mexicanas que salen a trabajar e incluso dejan sus casas para trabajar cinco o seis días a la semana, pero soy una mamá muy presente”, cuenta. Por eso procura reservar las fechas importantes del calendario escolar antes de aceptar conciertos, grabaciones u otros compromisos. “Si, por ejemplo, ya sé que mi hija va a tener toda la Semana Santa libre, antes yo tenía mucha chamba en esas fechas, pero ahora no la tomo. Desde principios de año digo: estas fechas no se tocan”, dice. Durante cuatro años fue vocal del grupo escolar de su hija, quien ahora tiene 11 años. No sabe si podrá repetir la experiencia cuando ella entre a la secundaria, per