Retrato Hablado: Ozzy Osbourne

El hecho de que sea adicto no necesariamente dice que es un mal ejemplo, al contrario, sin su existencia el heavy metal no sería lo que es hoy. Metallica, por ejemplo, no tendría el sonido que le ha abierto puertas internacionales. El Lemmy Kilmister quizá no hubiera formado Motörhead o Dave Mustaine no sería leyenda con Megadeth. Su ADN data de la Segunda Guerra Mundial con sus padres, John y Lilian Osbourne, quienes crecieron iluminados por los bombarderos alemanes que descargaban ira en Coventry. Ellos vivían cerca, en Aston, donde Ozzy nació en 1948. Creció en un ambiente de posguerra. Era el cuarto, luego de sus hermanas Jean, Iris y Gillian. Lo único que había en un ambiente de posguerra eran bares para cantar y consumir litros y litros de cerveza. Su padre no era alcohólico, pero le gustaba socializar con la bebida. Así fue como el pequeño comenzó a malearse. Odiaba la iglesia. No era bueno en la escuela. La abandonó a los 15 años por ser un niño problema y su vida delictiva comenzó con hurtos de manza