Revelan cartas que Paz envió a su amores

"Encendidas, quemantes, atribuladas". Así define el escritor y ensayista Guillermo Sheridan las cartas que le envió el poeta Octavio Paz (1914-1998) a su primera esposa, Elena Garro, en tres momentos diferentes de su relación. Mientras que las misivas que el Nobel de Literatura 1990 le dedicó a la italiana Bona Tibertelli de Pisis, su segundo gran amor, son "sulfurosas, quemantes, jocosas, encendidas, románticas, felices y a la vez tristes". A partir de la lectura, por primera vez "minuciosa y profunda", de la totalidad de ambas correspondencias y del análisis de los poemas que inspiraron en Paz las experiencias amorosas con las dos creadoras, el estudioso de la poesía mexicana dio vida al libro de ensayos Los idilios salvajes (Era). Este título, que evoca el poema "Idilio salvaje" del potosino Manuel José Othón (1858-1906), "que le gustaba mucho a Paz", es el tercero de los cuatro volúmenes que integrarán la ambiciosa biografía literaria del autor de Laberinto de la soledad que Sheridan se ha propuesto escri