Revelan detalle en frescos de Giotto

Los frescos de la Capilla Bardi, en Santa Croce, Florencia, no se habían restaurado desde los años 50. La obra cumbre de la madurez de Giotto, pintada entre 1317 y 1325 y dedicada a la vida de San Francisco, ha recuperado su unidad tras cuatro años de trabajos del Opificio delle Pietre Dure, uno de los centros de restauración más importantes del mundo, y de la Opera di Santa Croce. La intervención ha devuelto la frescura al color de las escenas principales y ha revelado detalles de la bóveda, como el doble yugo de la Obediencia o la figura bendiciente de la Castidad. También ha restablecido el ritmo de la arquitectura pintada que articula el espacio. Los análisis de mapeo XRF han sacado a la luz elementos invisibles a simple vista, como un crucifijo oculto en la escena del Capítulo de Arles, y confirman la complejidad técnica del pintor. Pese a su importancia, de los ciclos menos estudiados de Giotto por su accidentada historia: estuvo tapado con cal hasta 1851, se mutiló para colocar monumentos funerarios y