“La verdad, yo ya no quería vivir, como entre los 38 y los 40 decía: ‘oh, esto ya está muy aburrido’”, confiesa Reyli Barba. El chiapaneco galopó durante años hacia un borde que, hoy reconoce, pudo costarle la vida. El alcohol, el exceso de trabajo y las noches sin dormir lo metieron en una velocidad que él mismo alimentaba, hasta pasar 72 horas despierto para probar cuánto resistía el cuerpo. “Fue un pozo profundo y jodido del cual ni siquiera me sacaron para arriba, sino que me hicieron escarbar hasta el fondo y salir del otro lado, por cabrón, por borracho”, comparte a unos días de celebrar 30 años de carrera. “Yo mismo decía ‘a ver cuánto aguanto sin dormir, cabrón’, la irreverencia. Qué bueno que lo intenté a los 30 años; si lo hubiera yo intentado a esta edad, tal vez me carga la fregada”, afirma. Frenó a tiempo La salida no fue sencilla. Hace once años, tras un periodo de rehabilitación, Reyli logró superar el alcoholismo, pero tuvo que mirar los estragos que había dejado atrás y cambiar los excesos po
Reyli Barba cabalga a paso firme
“La verdad, yo ya no quería vivir, como entre los 38 y los 40 decía: ‘oh, esto ya está muy aburrido’”, confiesa Reyli Barba. El chiapaneco galopó durante años hacia un borde que, hoy reconoce, pudo costarle la vida. El alcohol, el exceso de trabajo y las noches sin dormir lo metieron en una velocidad que él mismo alimentaba, hasta pasar 72 horas despierto para probar cuánto resistía el cuerpo. “Fue un pozo profundo y jodido del cual ni siquiera me sacaron para arriba, sino que me hicieron escarbar hasta el fondo y salir del otro lado, por cabrón, por borracho”, comparte a unos días de celebrar 30 años de carrera. “Yo mismo decía ‘a ver cuánto aguanto sin dormir, cabrón’, la irreverencia. Qué bueno que lo intenté a los 30 años; si lo hubiera yo intentado a esta edad, tal vez me carga la fregada”, afirma. Frenó a tiempo La salida no fue sencilla. Hace once años, tras un periodo de rehabilitación, Reyli logró superar el alcoholismo, pero tuvo que mirar los estragos que había dejado atrás y cambiar los excesos po