Robert Duvall, el rostro del silencio

Robert Duvall hablaba con la mirada. Su capacidad para conectar, desde el silencio y las emociones, le abrió la puerta en Matar a un ruiseñor y lo confirmó con El Padrino. Duvall, quien falleció a los 95 años en su hogar en Virginia, Estados Unidos, era uno de los últimos actores a los que caracterizó el naturalismo (estilo teatral que busca reproducir la realidad con precisión). Contemporáneo de Gene Hackman, también prefería el bajo perfil y señalaba la cultura de la fama. “En el mundo del cine muchos nombres de actores destellan con especial brillo, el de Robert Duvall es uno de ellos”, considera el crítico de cine José Felipe Coria. Como Tom Hagen, su papel de abogado de la familia Corleone en El Padrino I y II (1972-1974), conoció la gloria y el suelo. El personaje refrendó su carrera, pero también cargó con este el resto de su vida. Con su trayectoria de más de seis décadas logró interpretaciones notables, sin embargo, nunca logró separarse de la sombra de Francis Ford Coppola (el director del filme) “E