El asco y hartazgo de la decadencia en la que estaba sumida Venezuela en 2010 llevaron a Rodrigo Blanco Calderón a crear The night, una novela que está escrita desde el pesimismo, que explora la oscuridad en la que se encuentra el país latinoamericano desde la crisis energética y que le ha valido al escritor, nacido en 1981, ganar el III Premio de la Bienal de Novela Mario Vargas Llosa. Los motores de esta historia son varios: una serie de cadáveres de mujeres que en 2008 comenzaron a aparecer en las afueras de Caracas, una de ellas asesinada por el psiquiatra y excandidato presidencial Edmundo Chirinos; la crisis de electricidad que marcó el inicio del declive, y la muerte del palindromista Darío Lancini. "No podía dejar de establecer una relación entre los crímenes de mujeres y esa especie de oscuridad que ya se comenzaba a generar en mi país", señaló el narrador y asegura que pudo lograrlo porque reconstruyó la vida de Darío Lancini, "él fue el punto luminoso que me permitió atravesar ese túnel del horror
Rodrigo Blanco escribe de Venezuela con dolor
El asco y hartazgo de la decadencia en la que estaba sumida Venezuela en 2010 llevaron a Rodrigo Blanco Calderón a crear The night, una novela que está escrita desde el pesimismo, que explora la oscuridad en la que se encuentra el país latinoamericano desde la crisis energética y que le ha valido al escritor, nacido en 1981, ganar el III Premio de la Bienal de Novela Mario Vargas Llosa. Los motores de esta historia son varios: una serie de cadáveres de mujeres que en 2008 comenzaron a aparecer en las afueras de Caracas, una de ellas asesinada por el psiquiatra y excandidato presidencial Edmundo Chirinos; la crisis de electricidad que marcó el inicio del declive, y la muerte del palindromista Darío Lancini. "No podía dejar de establecer una relación entre los crímenes de mujeres y esa especie de oscuridad que ya se comenzaba a generar en mi país", señaló el narrador y asegura que pudo lograrlo porque reconstruyó la vida de Darío Lancini, "él fue el punto luminoso que me permitió atravesar ese túnel del horror