Sagrada Familia, la mezcla perfecta de artes

Estar a 150 metros de altura y ver cómo los técnicos y operarios trabajan en el brazo superior de una cruz que ha de coronar la Sagrada Familia es una sensación muy peculiar. No en vano, la cruz convertirá al templo en la mayor iglesia del mundo y en el edificio más alto de Barcelona. En total, 172.5 metros de altura. Casi nada. Desde aquí, da más vértigo mirar hacia arriba que hacia abajo. Al mismo tiempo, mirar la cruz es ver en directo que el sueño de Antoni Gaudí empieza a tener la forma que él siempre imaginó y el vértigo de eso es mucho mayor. El pasado 20 de febrero se consiguió culminar la torre más alta de la Sagrada Familia, la torre de Jesucristo, con la célebre cruz, redefiniendo para siempre el skyline de la ciudad. Tanto es así, que la propia Junta Constructora del templo se vio obligada a cambiar su imagen corporativa para añadir la torre acabada. Conmemoración El 10 de junio, en el centenario de la muerte del genial arquitecto, el papa la bautizará en una gran ceremonia para conmemorar el trab