San Andrés: la grieta que mueve la Tierra

La Falla de San Andrés es una enorme fractura de la corteza terrestre que se extiende aproximadamente mil 200 kilómetros a través de California, en Estados Unidos. Forma parte del límite entre la placa del Pacífico y la placa Norteamericana. A diferencia de las zonas donde una placa se hunde debajo de otra, en esta las placas se desplazan principalmente de manera horizontal, una junto a la otra. Este tipo de movimiento se conoce como una falla de deslizamiento lateral o de rumbo. La placa del Pacífico se mueve generalmente hacia el noroeste con respecto a la placa Norteamericana. Aunque este desplazamiento ocurre lentamente —del orden de unos centímetros al año—, las placas no siempre pueden deslizarse de manera continua. En determinados puntos, la fricción hace que las rocas queden temporalmente “atoradas”. Mientras las placas continúan intentando moverse, la tensión se acumula. Cuando finalmente las rocas se rompen o se deslizan, la energía almacenada se libera en forma de ondas sísmicas, produciendo un ter