Imagine una película animada sin guión, ubicada en la Grecia antigua con un Sócrates que despierta sin memoria, en el Viejo Oeste donde una mujer de pronto se ve rodeada de maleantes y en un pueblo en el que existe un constructor de robots. Lo más seguro es que no sabría cómo hacerla, pero a la cineasta Aria Covamonas sí le queda claro y por ello arranca el mes próximo la producción de La gran historia de la filosofía occidental. En la cinta aparecen personajes llamados Tales de Mileto, Kant, Hegel y Lacan, nombres que en la vida real pertenecieron a figuras de la filosofía y el sicoanálisis, pero ahora se integran en papeles que no necesariamente son relacionados a ello. "Lo importante es cómo te atrapa con el espectáculo visual, ya que hay muchas ideas sobre la filosofía y el ser humano", señala Pablo Baksht, coproductor del largometraje. La película acaba de recibir por parte del Imcine el Apoyo a la Preproducción y Producción de Cortometrajes y Largometrajes de Animación del Focine, el programa del Fomen
Se animan a hacer una película filosófica
Imagine una película animada sin guión, ubicada en la Grecia antigua con un Sócrates que despierta sin memoria, en el Viejo Oeste donde una mujer de pronto se ve rodeada de maleantes y en un pueblo en el que existe un constructor de robots. Lo más seguro es que no sabría cómo hacerla, pero a la cineasta Aria Covamonas sí le queda claro y por ello arranca el mes próximo la producción de La gran historia de la filosofía occidental. En la cinta aparecen personajes llamados Tales de Mileto, Kant, Hegel y Lacan, nombres que en la vida real pertenecieron a figuras de la filosofía y el sicoanálisis, pero ahora se integran en papeles que no necesariamente son relacionados a ello. "Lo importante es cómo te atrapa con el espectáculo visual, ya que hay muchas ideas sobre la filosofía y el ser humano", señala Pablo Baksht, coproductor del largometraje. La película acaba de recibir por parte del Imcine el Apoyo a la Preproducción y Producción de Cortometrajes y Largometrajes de Animación del Focine, el programa del Fomen