Se fue el último gran escritor del siglo XX

Con John Berger se va el último gran escritor del siglo XX. Nunca digerido por el establishment cultural a pesar de su enorme prestigio en Europa, la América anglosajona y el ámbito hispánico, logró al final de su vida tener toda su obra en circulación e influir en el pensamiento y las maneras de ver en distintas culturas del mundo. Aun así, llama la atención la relativa indiferencia mediática a la noticia de su muerte. Esa mezquindad confirma que Berger fue todo lo lúcido e incómodo que hiciera falta: su genio residía en la claridad. De joven educó su mirada en las artes plásticas y luego enseñó a leer, ver y mirar la pintura, la fotografía, las literaturas y la realidad. De manera progresiva, extendió su mirada a los desposeídos y quienes luchan y resisten. Su cátedra conduce a la contemplación consciente y crítica del mundo. Comunista desde su natal Inglaterra, al final de su vida seguía sosteniendo con naturalidad: "Sí, entre otras cosas, sigo siendo marxista" (2005). No obstante, nunca cedió en estética