Carlos Rivera dijo al terminar una función de José, el soñador que esa había sido una de las mejores presentaciones que habían dado hasta el momento, no solo por la energía que todo el elenco puso sobre el escenario, sino por la respuesta que tuvo el público que estuvo muy participativo durante toda la representación, pero sobre todo porque entre el público se encontraba el arzobispo primado de México, Carlos Aguilar Retes. Como cualquier espectador, el también cardenal aplaudió y sonrió con cada número de esta puesta en escena, cuyo elenco superó la actuación que tuvieron en su estreno la semana pasada. "Me pareció una obra magnífica, es una combinación, sobre todo en la transmisión del mensaje, llevado con tanto corazón y tanto gozo nos motiva a nosotros a vivir y seguir afrontando con la fe, todos los desafíos que tenemos hoy día", dijo monseñor Retes al terminar la función. La historia de José, el soñador habla de alcanzar los sueños, no perder la fe y lo sanador que es el perdón, por eso para el cardenal
Se lleva aplausos del arzobispo primado
Carlos Rivera dijo al terminar una función de José, el soñador que esa había sido una de las mejores presentaciones que habían dado hasta el momento, no solo por la energía que todo el elenco puso sobre el escenario, sino por la respuesta que tuvo el público que estuvo muy participativo durante toda la representación, pero sobre todo porque entre el público se encontraba el arzobispo primado de México, Carlos Aguilar Retes. Como cualquier espectador, el también cardenal aplaudió y sonrió con cada número de esta puesta en escena, cuyo elenco superó la actuación que tuvieron en su estreno la semana pasada. "Me pareció una obra magnífica, es una combinación, sobre todo en la transmisión del mensaje, llevado con tanto corazón y tanto gozo nos motiva a nosotros a vivir y seguir afrontando con la fe, todos los desafíos que tenemos hoy día", dijo monseñor Retes al terminar la función. La historia de José, el soñador habla de alcanzar los sueños, no perder la fe y lo sanador que es el perdón, por eso para el cardenal