El Palacio de los Deportes de la Ciudad de México se transformó la noche de este viernes en una suerte de santuario, en el que hubo movimientos, sudor, sensualidad, alegría y hasta llanto. Como dice uno de los temas más emblemáticos de Marc Anthony, "valió pena". La espera fue larga. Primero suspendió sus fechas en mayo de 2020 debido al inicio de la pandemia de covid-19, luego hizo lo mismo con las fechas reprogramadas en diciembre del año pasado, pero todo eso quedó atrás cuando el artista subió al escenario enfundado en un traje oscuro, una camisa blanca desabotonada y lentes. El concierto arrancó a las 20:48 horas con una pequeña introducción musical que puso de pie a los asistentes, quienes gritaron al ver salir a su ídolo musical. El baile arrancó con los primeros acordes del tema más llegador, "Valió la pena", mientras que con "Y hubo alguien" muchos dejaron su bebida para cantar, con voces que provocaron que el cantante les cediera el micrófono varias veces.
Se reencuentra con su público
El Palacio de los Deportes de la Ciudad de México se transformó la noche de este viernes en una suerte de santuario, en el que hubo movimientos, sudor, sensualidad, alegría y hasta llanto. Como dice uno de los temas más emblemáticos de Marc Anthony, "valió pena". La espera fue larga. Primero suspendió sus fechas en mayo de 2020 debido al inicio de la pandemia de covid-19, luego hizo lo mismo con las fechas reprogramadas en diciembre del año pasado, pero todo eso quedó atrás cuando el artista subió al escenario enfundado en un traje oscuro, una camisa blanca desabotonada y lentes. El concierto arrancó a las 20:48 horas con una pequeña introducción musical que puso de pie a los asistentes, quienes gritaron al ver salir a su ídolo musical. El baile arrancó con los primeros acordes del tema más llegador, "Valió la pena", mientras que con "Y hubo alguien" muchos dejaron su bebida para cantar, con voces que provocaron que el cantante les cediera el micrófono varias veces.