Los solitarios, los apáticos, los observadores y los que parecen vivir en un mundo cada vez más ajeno encontraron un refugio, a inicios de los 80, en el cine independiente de Jim Jarmusch. Lo dejó claro desde su ópera prima, Permanent vacation (1980), sobre un hombre que deambula por un Nueva York en ruinas, y en su primer éxito, Stranger than paradise (1984), con tres jóvenes sin aspiraciones que viajan solo para mirar un lago congelado. Es esa mirada, como la de sus personajes que no terminan de encajar, la que siempre se ha sobrepuesto a una industria que suele recibirlo a regañadientes y que pareció ganarle, obligándolo a ausentarse un lustro entero. “No hice una película por cinco años porque estaba desilusionado por todo el negocio y el procedimiento cinematográfico”, dice en entrevista. “También estuvo la pandemia y la huelga del sindicato... ya sabes, soy sindicalista, pero no respeto a uno que protege a los grandes estudios, pero si tienes una pequeña película independiente, te aplastan”. La fatiga,
Si eres independiente, te aplastan
Los solitarios, los apáticos, los observadores y los que parecen vivir en un mundo cada vez más ajeno encontraron un refugio, a inicios de los 80, en el cine independiente de Jim Jarmusch. Lo dejó claro desde su ópera prima, Permanent vacation (1980), sobre un hombre que deambula por un Nueva York en ruinas, y en su primer éxito, Stranger than paradise (1984), con tres jóvenes sin aspiraciones que viajan solo para mirar un lago congelado. Es esa mirada, como la de sus personajes que no terminan de encajar, la que siempre se ha sobrepuesto a una industria que suele recibirlo a regañadientes y que pareció ganarle, obligándolo a ausentarse un lustro entero. “No hice una película por cinco años porque estaba desilusionado por todo el negocio y el procedimiento cinematográfico”, dice en entrevista. “También estuvo la pandemia y la huelga del sindicato... ya sabes, soy sindicalista, pero no respeto a uno que protege a los grandes estudios, pero si tienes una pequeña película independiente, te aplastan”. La fatiga,