Sin tregua la discusión sobre el Quijote

Desde que dejó este mundo y sus personajes empezaron a vivir por los siglos de los siglos, cargando buena parte de sus enigmas, Miguel de Cervantes ha ido creciendo como un gran misterio. Tanto que la incesante catarata de teorías sobre su vida y su obra ha enfrentado sin tregua a los estudiosos. Los cervantistas —único autor español que merece disciplina propia— son una raza tradicionalmente mal avenida. De la clásica discusión sobre el lugar de La Mancha con que comienza el Quijote —las principales candidatas para la elucubración de lo que no pasa de ser un sencillo recurso literario son Argamasilla de Alba y Villanueva de los Infantes— a la obsesión por despojarle del punto de vista romántico que pinta al escritor como amargado por su fracaso, la riña no parece tener fin... ¿Dónde nació? ¿De verdad sobrevivió al cautiverio de Argel con cuatro intentos de huida sin haber cedido a los favores sexuales de sus señores? ¿Se trataba de un converso? ¿Escribió el Quijote en catalán antes de que se publicara en caste