Julieta Venegas dio en el Zócalo un concierto para alzar la voz por dos causas: las mujeres y los desaparecidos, sin que esta reunión dejara de ser una celebración para todos los presentes. Eran las 20:00 horas y el grito de “Julieta” resonó por todo el Zócalo, cuando se anunció la llegada de Venegas al escenario, mientras sonaban los temas “Dime la verdad”. “México hermoso, qué belleza estar aquí, que tengamos tomado el Zócalo con música, con mujeres talentosas y hermosas, tengo el corazón así (simula una explosión con las manos) abierto, mil gracias”, expresó después de cantar “Caminar sola” y “Mismo amor”. La plancha del Zócalo ya lució llena para este concierto que se realizó en el marco de Tiempo de Mujeres: Festival por la Igualdad. “Aquí va una canción de cómo nos deja huella la infancia y que nos marca para toda la vida, pero yo siento que habla de cómo no perder la frescura, la capacidad de sorpresa y decir qué bella la vida”, externó antes de cantar “Ese camino”, con su acordeón en los hombros. Lueg
Somos la fuerza para un cambio: Venegas
Julieta Venegas dio en el Zócalo un concierto para alzar la voz por dos causas: las mujeres y los desaparecidos, sin que esta reunión dejara de ser una celebración para todos los presentes. Eran las 20:00 horas y el grito de “Julieta” resonó por todo el Zócalo, cuando se anunció la llegada de Venegas al escenario, mientras sonaban los temas “Dime la verdad”. “México hermoso, qué belleza estar aquí, que tengamos tomado el Zócalo con música, con mujeres talentosas y hermosas, tengo el corazón así (simula una explosión con las manos) abierto, mil gracias”, expresó después de cantar “Caminar sola” y “Mismo amor”. La plancha del Zócalo ya lució llena para este concierto que se realizó en el marco de Tiempo de Mujeres: Festival por la Igualdad. “Aquí va una canción de cómo nos deja huella la infancia y que nos marca para toda la vida, pero yo siento que habla de cómo no perder la frescura, la capacidad de sorpresa y decir qué bella la vida”, externó antes de cantar “Ese camino”, con su acordeón en los hombros. Lueg